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Diplomáticos de origen árabe: IMPRONTA DE INMIGRANTES EN EL ARTE DE DIALOGAR

Jaime Chomali, embajador de Chile en Vietnam.

 La cancillería chilena tiene en sus filas profesionales de origen árabe, quienes en sus diferentes cargos, trabajan por la imagen de Chile en el concierto internacional.

Embajadores, cónsules, diplomáticos bilaterales, multilaterales y asesores de asuntos consulares son algunos de las funciones que cumplen los cerca de 20 diplomáticos de origen árabe que integran el equipo de la cancillería chilena, quienes buscan aportar en la evolución del ordenamiento internacional y servir a nuestro país. Verónica Chahin, embajadora en Hungría y en Bosnia y Herzegovina; Jaime Chomalí, embajador en Vietnam, y Jorge Daccarett, embajador en Emiratos Árabes, hablan de su experiencia y sus desafíos.

Jaime Chomali Garib: “Reconocemos el valor del trabajo como forma de superación”

Sus cuatro abuelos llegaron a Chile a inicios del siglo XX provenientes de Beit Sahour. Los paternos, se instalaron en Chépica y, los maternos, en Requinoa. Más tarde, ambas familias se trasladaron a vivir a Santiago. Jaime Chomali Garib es abogado de la Universidad de Chile y se licenció en Ciencias Jurídicas en la Universidad de Alcalá de Henares, España. Posteriormente, ingresó a la Academia Diplomática Andrés Bello y ha desempeñado funciones en España, Italia, Francia y Brasil. El año 2016 le correspondió reabrir la Embajada de Chile en Etiopía como embajador y representante permanente ante la Unión Africana. En noviembre del año pasado fue nombrado embajador en la República Popular China y, actualmente, se encuentra representando a nuestro país en la República Socialista de Vietnam. Su inclinación por la carrera diplomática fue para él algo natural al egresar de Derecho porque “grandes diplomáticos chilenos fueron abogados”, afirmó. Cree que servir al país en cualquier lugar del mundo es un gran privilegio, pero a su vez, una gran responsabilidad. “Siempre pensé que sería un trabajo muy interesante y estimulante. Es una profesión que involucra a toda la familia. He tenido la suerte de contar siempre con el apoyo de mi esposa, Frederike y de mis hijos Julián y Pascal”, agregó. Jaime destaca el enorme prestigio que tiene nuestro país en el exterior. Cuenta que, a pesar del poco tiempo que lleva en Vietnam, ha sentido el enorme aprecio que las autoridades de esa nación sienten hacia Chile. Y asegura que desde que se restablecieron las relaciones diplomáticas en 1971 ha habido muchos avances en materia diplomática. Por eso, para este embajador su gran desafío es seguir ampliando y profundizando las relaciones en todos los ámbitos.

“Hay que considerar que Vietnam es uno de los países que más crece en el mundo con una población de más de 90 millones de personas”.

A su juicio, los descendientes árabes representan la diversidad de orígenes que hay en la sociedad chilena. “Pienso que llevamos nuestra historia. Reconocemos el valor del trabajo como forma de superación y lo tratamos de aplicar a nuestras funciones”.

Verónica Chahín Valenzuela: “Es importante la empatía, el diálogo y el respeto por la diversidad”

Verónica Chahín en el Bastión de los pescadores, Budapest.

Habla inglés, francés y sueco. Es abogado de la Universidad de Chile y se ha especializado en relaciones económicas internacionales, seguridad y defensa, y en relaciones internacionales. En 1985, Verónica ingresó por concurso a la Academia Diplomática de Chile. Desde entonces, ha desempeñado diversos cargos, cumpliendo funciones en las embajadas de Chile en Washington y La Haya; fue cónsul en Ámsterdam, Mendoza y Bariloche; representante alterno ante la Conferencia de Desarme en Ginebra, entre otras. La presidenta Michelle Bachelet la nombró embajadora en Hungría y en Bosnia y Herzegovina, cargo que 3ocupa hoy. Verónica Chahín es nieta de inmigrantes palestinos, de padre y madre. Su familia llegó a Chile y logró desarrollarse en el sur de nuestro país, en Parral y Curacautín. Piensa que el amor que sus abuelos tenían por Chile fue lo que la motivó a seguir la carrera diplomática, sumado a su personalidad, un tanto inquieta y nómade.

“El ser árabe, y muy especialmente descendiente de palestinos, me ha ayudado a adaptarme a diversas culturas y modos de pensar”, concluyó la embajadora de Hungría y de Bosnia-Herzegovina, Verónica Chahín.

Cuenta que el rol que cumplen los diplomáticos es “hablar por Chile, representarlo en el exterior; mostrar y promocionar su imagen e identificar oportunidades de colaboración”. Trabajo que ha efectuado con compromiso en Hungría, orientado a conocer y entender las particularidades de este país para poder detectar instancias de vinculación en diversos ámbitos. Es así que describe su experiencia como “¡fascinante!”. “Oriente y Occidente; cristianismo e islam: pasado, presente y futuro conviven y, a veces, se enfrentan, lo que ha determinado su idiosincrasia que les ha permitido preservar su cultura entre tantas otras”, enfatizó. En cuanto a Bosnia y Herzegovina, para Verónica ha significado estudiar la convulsionada historia de esta nación. “He centrado mi labor en apoyar la participación del Ejército de Chile en la fuerza de estabilización de la Unión Europea y en realizar proyectos de cooperación internacional en diversas áreas tales como desarrollo institucional, agricultura y educación”. Esta embajadora cree que el ser descendiente árabe es una ventaja enorme en el quehacer diplomático porque, de alguna manera, se transmiten -de generación en generación- ciertas características de estas antiguas culturas. “He podido percatarme de la importancia de la empatía, del diálogo y el respeto por la diversidad. El ser árabe, y muy especialmente descendiente de palestinos, me ha ayudado a adaptarme a diversas culturas y modos de pensar”, concluyó Verónica.

 

Jorge Daccarett Bahna: “Ser testigo de lo que está pasando en el Golfo”

Estudió Ingeniería Civil Industrial en la Pontificia Universidad Católica de Chile y más tarde, efectuó un MBA en la Universidad Adolfo Ibáñez. Tiene 50 años y es casado con Sofia Jottar, con quien tiene cuatro hijos. Jorge Daccarett pertenece a una familia árabe muy tradicional. Del lado paterno, provienen de Belén; y del materno, son sirios de Homs. Cuenta que desde pequeño participó muy activamente en el Club Palestino y siempre sintió esa mezcla híbrida de ser chilenos de origen palestino. “Viví con mi abuela quien me crió como si estuviera allá”. Le enseñó el idioma, le contaba las leyendas de Belén. Tanto fue su influencia, que la primera vez que visitó la tierra de sus ancestros sintió que ya la conocía. Sus inicios profesionales fueron en el área comercial y de marketing.

“Es un gran honor y una responsabilidad muy grande. Siento que no sólo represento a Chile, sino que también a mi comunidad”, afirmó Jorge Daccarett, embajador en Emiratos Árabes.

Jorge Daccarett, embajador de Chile en Emiratos Árabes.

Fue en el año 2000 cuando comienza su vínculo laboral con el mundo árabe al incorporarse a la Fundación Palestina Belén 2000, relación que culmina cuatro años después con la creación del Consejo Empresarial chileno-árabe. Sin embargo, en el primer gobierno del presidente Piñera, tomó un nuevo rumbo, al postular, por alta dirección pública, a director de cooperación de la Cancillería chilena, desempeñándose en Latinoamérica y el Caribe. “Aquí aprendí mucho del oficio diplomático. Tenía rango de embajador y conocí todo el teje y maneje de la cancillería”. En 2014 renunció y asumió como director del Banco de Palestina para Latinoamérica donde estuvo tres años. Más tarde, fue parte del equipo multidisciplinario que trabajó en el Programa de Relaciones Exteriores de la nueva candidatura de Sebastián Piñera. En octubre de este año asumió la Embajada de Chile en Emiratos Árabes. “Es un gran honor y una responsabilidad muy grande. Primero porque mi relación con el mundo árabe y el Golfo viene de larga data. Siento que no sólo represento a Chile, sino que también a mi comunidad”. Además de ser embajador en Emiratos Árabes, Jorge Daccarett tendrá concurrencia en Omán, Qatar, Kuwait, Bahrein y Arabia Saudita, países con los cuales espera establecer un canal de comunicación importante con Chile. “Hay gran interés en Emiratos por invertir en nuestro país, principalmente, en infraestructura y agroindustria. También existe una base académica de ciencia y tecnología con la cual podremos establecer relaciones de intercambio. En particular, viene Expo Dubai 2020, que es el gran hito y donde, como país, debemos tener una presencia interesante. Mi principal desafío es incrementar el intercambio comercial y de inversiones y ser un observador del momento político que está ocurriendo en el Golfo”.

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