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EN BUSCA DE LAS RAICES

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En julio, siete jóvenes chilenos recorrieron diversas localidades palestinas tras ser seleccionados por el programa “Know Thy Heritage” de la Holy Land Christian Ecumenical Foundation, representada en Chile por la Fundación Belén 2000. En esta entrevista tres delegados relatan su travesía, que no estuvo exenta de amargos momentos.

Entre el 6 y el 23 de julio, Denisse Devilat, Francisca Dib, Macarena Dib, Eduardo Khamis, Raimundo Manzur, Kamil Hazbún y Constanza Wehbi conocieron Palestina con el apoyo de la Fundación Belén 2000 y gracias al programa Know Thy Heritage, de la Holy Land Christian Ecumenical Foundation. Aquí, tres jóvenes de la delegación chilena comparten sus testimonios.

-¿Cómo describirían la experiencia de visitar Palestina?

-Denisse Devilat: Cada día sentí cosas muy intensas. Estás constantemente sobrecogido. Hay lugares hermosos y las personas son tremendamente amables. El reencuentro con mi familia fue súper cálido, lleno de cariño. Pero también se ven y viven cosas que dan mucha rabia e impotencia.

Eduardo Khamis: Una experiencia indescriptible, tanto en un sentido positivo como negativo. Asombra la cantidad de cosas en las que nos asemejamos con los que aún viven allá (forma de ser, capacidad de resiliencia, sentido del humor) versus lo que nos diferencia (el idioma y el pasaporte). Eso me ayudó a entender muchos aspectos identificables en la comunidad palestina en Chile. Al mismo tiempo que experimentaba estas alegrías, sentí un profundo dolor por el maltrato permanente que reciben los palestinos.

Raimundo Manzur: Fue muy emocionante conocer los lugares de los que mis abuelos hablaban siempre. Fue una experiencia que me abrió los ojos; me di cuenta que hay gente que vive en situaciones 100% distintas a las nuestras. Entendí el porqué de muchas cosas que están sucediendo en Medio Oriente. Entendí el porqué de muchas cosas que están sucediendo en Medio Oriente.

-¿Qué fue lo que más les atrajo y lo que más les abrumó al recorrer las diversas localidades palestinas?

-Denisse Devilat: Lo que más atrajo, por una parte, es la historia y la cultura. No soy una persona particularmente religiosa, pero estar en todos esos lugares bíblicos es muy potente. También me atrajo la calidad de la gente y el estilo de vida. Me alojé en Belén casi todo el mes que estuve en Palestina y era genial que, a los pocos días, ibas caminando por la calle, te saludaban y te invitaban a tomar café. Lo que más me abrumó fue la desigualdad entre las localidades palestinas y las israelíes, en cuanto a infraestructura y servicios.

Eduardo Khamis: Lo que más me atrajo fue la calidez de la gente. Me abrumó la constante situación de estrés con que viven los palestinos. La falta de reglas por parte de la ocupación deriva en situaciones en las que un palestino no sabe si podrá ir de una ciudad a otra, o si un día le cortarán el agua.

Raimundo Manzur: Lo que más me atrajo fueron los locales. Hasta hoy no me explico cómo los palestinos pueden ser tan simpáticos, generosos y acogedores viviendo en una ocupación. Lo que me causó impotencia fue observar la ocupación en primera persona: recorrer el muro, ver cómo crecen los asentamientos.

-¿Sufrieron algún trato discriminatorio al ingresar a Palestina o en los checkpoints?

-Eduardo Khamis: Al ingresar a Palestina tuvimos la “suerte” que nos hicieron entrar por el lugar reservado para los palestinos. Eso derivó en un tiempo de 8 horas para poder ingresar. Arbitrariamente interrogaron a aquellos con nombres árabes. Era muy intimidante ver a agentes paseándose con armas.

-Raimundo Manzur: Llevábamos pasaportes de países distintos, pero, aun así, nos hicieron pasar por la fila de locales por tener apellido árabe. Nos tuvieron cerca de 8 horas en una sala aparte, en la que no tuvimos acceso a nuestros pasaportes y en la que aparecía, de repente, un soldado armado. Como si fuera poco, me dejaron 30 minutos sin nada más que lo puesto, llevándose mis zapatos, billetera, pasaporte, celular y mochila por el hecho de llevar un libro de Mario Vargas Llosa que, por lo que entendí, es considerado persona non grata tras unas columnas que escribió criticando a Israel.

-En su opinión, ¿qué debiéramos hacer los palestinos en la diáspora para evitar la constante ocupación israelí?

-Denisse Devilat: Algo definitivamente necesario es informar y concientizar. No hay que dar por sentado que las personas saben del conflicto, de sus causas y consecuencias. Otro esfuerzo relevante es demostrar que no estamos dispuestos a que ocupen nuestra tierra. Además del magno objetivo de que se termine la ocupación israelí, hay que desplegar esfuerzos efectivos para que la vida de los palestinos que están bajo ocupación sea mejor. Que tengan oportunidades de desarrollarse en diversos ámbitos para que no se sientan tan estrangulados. No creo que nosotros, como diáspora, vayamos a terminar la ocupación. Tenemos una responsabilidad y hay que brindar herramientas para que los palestinos se mantengan de pie y sigan luchando, pero el trabajo es compartido.

Eduardo Khamis: Seguir denunciando, protestar y generar conciencia acerca del atropello humano que está ocurriendo en Palestina. Nuestro deber en Chile, pero también en otras partes del mundo, es influenciar en las autoridades para que asuman un papel activo en la demanda por una salida justa a este conflicto. Es importante el apoyo a iniciativas como el boicot, así como promover negocios en Palestina que permitan consolidar una economía más allá de la subsistencia y la ayuda humanitaria.

-Hace pocos días, el periódico israelí Haaretz reveló un documento de 1970 que prueba la ilegalidad del primer asentamiento en el West Bank. ¿Consideran que es una buena señal que salgan a la luz publicaciones de este tipo, que deslegitiman el actuar inicial del Estado de Israel?

-Denisse Devilat: ¡Por supuesto! Toda evidencia contribuye a enfrentar al Estado de Israel como entidad ficticia, a reafirmar la legitimidad de la presencia de palestinos en ese territorio y a dar a conocer al mundo la historia verdadera.

Eduardo Khamis: Sí, me parece que ayudan. Debemos intentar que estas informaciones lleguen en forma constante para que el público ajeno al conflicto no lo olvide, de manera que tomen posiciones más activas.

Raimundo Manzur: Hay periódicos y organizaciones que condenan los asentamientos, pero que desde la comunidad israelí vengan estas publicaciones nos revela que mucha gente no está de acuerdo con el actuar de su gobierno y que está dispuesta a trabajar por la paz en la región. Hay muchos israelíes que quieren justicia para Palestina, que están hartos de vivir en conflicto y de ser obligados a hacer el servicio militar para un país con el que no comulgan. Si publicaciones como ésta aparecen, y más personas desaprueban el actuar del gobierno, Israel se quedará sin apoyo y, difícilmente, seguirá con su colonización.

VALIOSA OPORTUNIDAD PARA VISITAR PALESTINA

El programa de liderazgo KTH es un viaje a Palestina para jóvenes profesionales que se extiende por dos semanas, donde los costos de estadía, alimentación y traslados locales, son financiados por las instituciones organizadoras. Los jóvenes solo deben pagar sus pasajes. Infórmate sobre las postulaciones 2017 en la Fundación Palestina Belén 2000.

Nayive Ananías Gómez

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