Por: Valeria Apara Hizmeri
En la Plaza del Pesebre, a pocos metros de la Basílica de la Natividad, el aroma a garbanzos recién molidos y aceite de oliva caliente atraviesa la piedra antigua. Entre peregrinos que ya no llegan con la misma frecuencia y calles marcadas por el asedio, Afteem sigue abierto. No es solo un restaurante: es la historia de una familia que llegó a Belén tras ser expulsada de Jaffa durante la Nakba y que hoy, tres generaciones después, entiende la cocina como una forma de permanencia.
Desde ese mismo lugar donde su abuelo comenzó vendiendo hummus, foul y falafel, Ala’a Salameh, uno de los dueños de Afeem, habla de memoria, identidad y resistencia.
En entrevista con Revista Al Damir, Salameh reflexiona sobre la historia de su familia, la importancia de preservar las recetas tradicionales palestinas y el impacto que la caída del turismo y el asedio en Cisjordania han tenido en la vida cotidiana de Belén.
Asimismo, aborda la disputa en torno a la cocina palestina y sostiene que preservar y difundir los platos tradicionales es una forma concreta de defender la identidad nacional, frente a los intentos de apropiación cultural por parte de Israel.

1) ¿Podrías contarnos qué es Afteem, cuándo fue fundado y la historia detrás de sus inicios en Belén?
“Afteem es el nombre de un restaurante auténtico que lleva el nombre del hijo mayor de su fundador, el Sr. Saliba Salameh, refugiado de Jaffa. Es la historia de resiliencia y éxito de una familia que fue forzada a migrar a causa de la Nakba en 1947; por eso el restaurante se llama Afteem Al Yafawi, en referencia al nombre árabe de Jaffa.
El Sr. Saliba dejó Jaffa y llegó junto a su familia a Belén, donde inició un pequeño negocio vendiendo platos populares como hummus, foul y falafel. A lo largo de los años, el restaurante cambió de ubicación en varias ocasiones, pero siempre se mantuvo en la Plaza del Pesebre.
Con el tiempo, se consolidó como un negocio familiar y actualmente es administrado por la tercera generación. Hoy es considerado uno de los restaurantes más populares de Belén y de Palestina, recibiendo turistas de todas partes del mundo”.
2) ¿Cuáles son los platos más emblemáticos de Afteem y por qué son tan centrales para su identidad como restaurante?
“Afteem ofrece comida auténtica, principalmente hummus (garbanzos con salsa de tahine con limón y ajo, y aceite de oliva), foul (hecho con habas), musabbaha (garbanzos con salsa de tahine con limón y ajo), fatteh (garbanzos con pan pita y salsa de tahine con limón y ajo, cubierto con carne y piñones) y falafel frito (una mezcla de garbanzos —o habas—, hierbas frescas y especias, formada en pequeñas croquetas o bolas).
La historia de Afteem está profundamente ligada a la historia de la comida palestina auténtica, ya que el restaurante defiende la identidad palestina a través de la preservación de su cultura y su patrimonio. Israel ha intentado promover la cocina palestina como propia, y para Afteem, preservar y difundir los platos tradicionales del país es una forma de proteger la identidad nacional.
Este fuerte compromiso con la preservación del patrimonio también es una manera de afirmar la identidad de Afteem como restaurante palestino auténtico, que sirve comida tradicional en un lugar igualmente auténtico, dentro de un edificio que representa la arquitectura árabe tradicional y que data de hace más de 100 años”.
3) ¿Qué tan importante es para ustedes preservar las recetas tradicionales palestinas? ¿Ven la comida como una forma de proteger la identidad y la memoria palestina?
“Por supuesto. Preservar los platos y recetas tradicionales es una forma fundamental de defender y proteger la identidad palestina, así como el patrimonio y la memoria de nuestros antepasados”.
4) Belén suele estar profundamente conectada con el turismo. ¿Cómo ha afectado a Afteem y a su trabajo diario la fuerte caída de visitantes en los últimos dos años?
“Afteem, al igual que la mayoría de los restaurantes, hoteles, tiendas de recuerdos e instalaciones turísticas que dependen en gran medida del turismo —tanto en Belén como en otras ciudades de Palestina— se ha visto afectado por la disminución de visitantes; esto, por supuesto, ha provocado una caída en los ingresos.
Cabe mencionar además que el turismo interno suele activarse en tiempos de estabilidad política, y lamentablemente los visitantes locales han estado ausentes durante los últimos dos años”.

5) ¿Cuál ha sido el aspecto más desafiante de mantener el restaurante funcionando durante este período?
“Insistir en mantener el restaurante abierto durante el período de guerra es en sí mismo un desafío, especialmente considerando que muchas personas han pensado en abandonar el país y que muchas familias ya se han ido.
Nosotros insistimos en quedarnos, con paciencia y esperanza en nuestra tierra, mirando hacia un futuro mejor”.
6) ¿Qué tan importante es hoy el apoyo de la comunidad local para lugares como Afteem, especialmente en tiempos de dificultades económicas y políticas?
“La comunidad local siempre ha sido la principal fuente de apoyo en tiempos de crisis y frente a la caída tanto del turismo nacional como internacional”.
7) En el contexto del genocidio en curso en Gaza y la situación cada vez más difícil en Cisjordania, ¿cómo están afectando estas realidades la vida diaria en Belén y el trabajo de negocios familiares como Afteem?
“La guerra en Gaza ha afectado la vida diaria no solo en Belén, sino en todas las ciudades de Palestina. Además de la caída del turismo, las acciones militares israelíes en Cisjordania han provocado el asedio y un bloqueo total de las ciudades palestinas.
El aumento de los puestos de control y el cierre de las carreteras que conectan las ciudades han impedido la libre circulación de las personas y afectado la actividad comercial entre ellas. Esto ha aislado a las ciudades, como si la gente estuviera viviendo en prisiones.
Por supuesto, esto ha tenido efectos negativos en el restaurante Afteem y en todos los sectores”.

