- Sin categoría

Los alojamientos en territorio palestino ocupado que se promocionan como si estuvieran en Israel

Reservar un alojamiento en Booking, Airbnb, TripAdvisor o Expedia es parte habitual de la planificación de cualquier viaje. Pero ¿qué ocurre cuando el hotel que aparece promocionado como si estuviera en Israel fue construido en realidad sobre Territorio Palestino Ocupado?

Lo que para miles de turistas puede parecer una escapada entre viñedos, paisajes desérticos y vistas panorámicas, para algunas familias palestinas representa tierras que perdieron hace décadas. Algunas incluso descubrieron por internet que antiguos terrenos familiares aparecían anunciados como exclusivos destinos vacacionales administrados por colonos israelíes. Detrás de los anuncios, las reseñas y las fotografías cuidadosamente seleccionadas existe una realidad que organizaciones de derechos humanos llevan años denunciando: la promoción turística de asentamientos israelíes construidos en territorios ocupados.

Por: Matías Deppe Aceña.

Por décadas, Mohammed al-Sbeih cultivó junto a su familia trigo y cebada en las colinas al sur de Belén, en Cisjordania ocupada. Aquellas tierras habían pertenecido a su familia durante generaciones, hasta que en 1982 fueron confiscadas por Israel bajo argumentos de “seguridad nacional”. Con el paso de los años, el asentamiento israelí de Neve Daniel comenzó a expandirse sobre esos terrenos, transformando para siempre el paisaje donde Mohammed creció.

Más de cuatro décadas después, encontró algo que jamás imaginó: una vivienda construida sobre las tierras de su familia aparecía anunciada en Booking.com como un alojamiento en Israel ideal para turistas. El anuncio destacaba sus vistas panorámicas, su jardín y los espacios perfectos para descansar al aire libre. Para los visitantes era una escapada de vacaciones. Para Mohammed, era la tierra donde había trabajado junto a su padre y donde esperaba que algún día crecieran sus hijos y nietos.

La historia fue recogida por el diario británico The Guardian y refleja una realidad mucho más amplia. El caso de Mohammed no es una excepción.

Según Amnistía Internacional, plataformas como Airbnb, Booking.com, Expedia y TripAdvisor continúan promocionando hoteles, restaurantes, tours y actividades ubicados en colonias israelíes establecidas en Cisjordania ocupada y Jerusalén Este, pese a que su existencia ha sido considerada contraria al derecho internacional por organismos y tribunales internacionales.

Actualmente, más de 750.000 colonos israelíes viven en asentamientos establecidos en Cisjordania ocupada, incluida Jerusalén Este. Diversas resoluciones de Naciones Unidas, así como la Corte Internacional de Justicia, han reiterado que la construcción y expansión de estas comunidades vulnera el derecho internacional humanitario.

Amnistía Internacional sostiene que la actividad de estas plataformas contribuye a normalizar la existencia de los asentamientos y a impulsar una economía turística construida sobre territorios ocupados. Los anuncios suelen promocionar paisajes, viñedos, rutas de senderismo, experiencias en el desierto y alojamientos vacacionales, sin explicar el contexto político y legal que existe detrás de esos lugares.

Las cifras muestran la magnitud de esta actividad. Airbnb promociona más de 760 propiedades en asentamientos israelíes; TripAdvisor publica más de 70 hoteles, restaurantes y atracciones turísticas; Booking.com tiene 41 alojamientos en estas zonas, mientras que Expedia ofrece servicios turísticos a través de diversos proveedores instalados en los asentamientos.

Un ejemplo de esta situación puede encontrarse actualmente en Booking.com. La plataforma promociona una unidad vacacional ubicada en el asentamiento israelí de Ma’ale Adumim, presentada al usuario como un alojamiento en Israel. El anuncio destaca una “suite privada con jardín, terraza, estacionamiento gratuito, conexión Wi-Fi y capacidad para recibir huéspedes que buscan tranquilidad cerca de Jerusalén”. Sin embargo, al observar el mapa con mayor amplitud, el alojamiento se encuentra en Ma’ale Adumim, una colonia israelí construida en Cisjordania ocupada. Organizaciones como Amnistía Internacional cuestionan este tipo de promociones porque presentan estos lugares como destinos turísticos israelíes convencionales, omitiendo el contexto político y legal que existe detrás de ellos.

Lo que para un turista puede parecer una escapada de descanso cerca de Jerusalén, para muchas familias palestinas forma parte de una geografía marcada por la ocupación, la confiscación de tierras y la expansión de asentamientos que durante décadas han restringido el acceso a tierras agrícolas, recursos y libertad de movimiento.

Cuando investigadores mostraron a Mohammed el anuncio de la vivienda construida sobre las tierras de su familia, el agricultor rompió en llanto: “Iba a ser para mis hijos y mis nietos”, recordó.

Su historia resume una de las críticas centrales planteadas por organizaciones de derechos humanos: detrás de algunos de los destinos promocionados por las grandes plataformas turísticas existen comunidades palestinas que aún esperan recuperar las tierras de las que fueron desplazadas.

Por ello, Amnistía Internacional ha solicitado a Airbnb, Booking.com, Expedia y TripAdvisor retirar todos los anuncios ubicados en asentamientos israelíes construidos en territorio palestino ocupado. La organización sostiene que estas empresas no deberían beneficiarse económicamente de actividades vinculadas a territorios cuya ocupación es considerada ilegal por la comunidad internacional.

Mientras miles de turistas reservan alojamientos atraídos por paisajes y experiencias únicas, familias como la de Mohammed continúan observando cómo las tierras que alguna vez cultivaron aparecen hoy convertidas en destinos de vacaciones para visitantes de todo el mundo.

Deja una respuesta