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Raquel Martí, directora ejecutiva de UNRWA España: “Gaza, la mirada no silenciada es un llamado urgente a no olvidar”

En un territorio de apenas 365 km², donde más de 2,1 millones de personas enfrentan una crisis humanitaria sin precedentes, estas imágenes retratan bombardeos, desplazamientos forzados y la destrucción de infraestructuras, pero también la persistencia de la dignidad humana en medio del colapso.

Impulsada por la Embajada del Estado de Palestina en Chile, UNRWA España y el Centro Cultural de España, la muestra se instala como un espacio de memoria, conciencia y resistencia.

En este contexto, en Revista Al Damir conversamos con Raquel Martí, directora ejecutiva de UNRWA España.

1. “Gaza, la mirada no silenciada” llega a Chile en un momento particularmente crítico para la Franja. Desde su rol como directora ejecutiva de UNRWA España, ¿cómo nace esta exposición y qué historia busca contar —más allá de las imágenes— sobre Gaza y su gente hoy?

“Esta exposición nace de la urgente necesidad de seguir visibilizando lo que está ocurriendo dentro de Gaza, en un contexto donde Israel sigue prohibiendo la entrada de periodistas internacionales para documentar la realidad de la ofensiva. También rinde homenaje a la valentía de los fotoperiodistas locales palestinos, quienes arriesgan sus vidas diariamente para informar al mundo de las devastadoras consecuencias de la ofensiva israelí sobre Gaza.

La exposición cuenta la historia del día a día de los gazatíes con escenas que a nosotros nos parecen excepcionales por su crudeza, pero que son la rutina de una población sometida a la violencia extrema, el asedio y una grave crisis humanitaria”.

2. La exposición reúne imágenes captadas por fotoperiodistas gazatíes que trabajan en condiciones extremas y muchas veces desde el anonimato. ¿Qué implica documentar la vida en Gaza hoy, cuando incluso el acto de mirar puede convertirse en un riesgo vital?

“Documentar la vida en Gaza hoy implica jugarse la vida cada día para que el mundo conozca lo que ocurre. Desde el inicio de la ofensiva en octubre de 2023, el Comité para la Protección de los Periodistas ha documentado el asesinato de más de 260 periodistas y trabajadores de medios en Gaza, una cifra que confirma que esta es la guerra más mortífera jamás registrada para la profesión.

Por desgracia, en UNRWA hemos vivido esta realidad de primera mano, cuando uno de nuestros fotoperiodistas fue gravemente herido en un bombardeo mientras ejercía su profesión. Por eso, para nosotros es fundamental preservar el anonimato de nuestros compañeros y compañeras sobre el terreno, ya que en Gaza los chalecos de prensa, al igual que los de los trabajadores humanitarios, han dejado de ser una protección para convertirse en un blanco.

Estos fotoperiodistas gazatíes desempeñan una labor imprescindible en la defensa del derecho a la información, un derecho humano fundamental que Israel está vulnerando sistemáticamente al impedir el acceso de periodistas internacionales y atacar a los locales. Son testigos oculares irremplazables de la crisis humanitaria que atraviesa Gaza, y el riesgo que asumen para mostrarnos la realidad sobre el terreno merece que no miremos hacia otro lado, como tampoco ellos lo hacen en condiciones tan extremas”.

3. En un contexto donde el acceso a la información está profundamente restringido, ¿qué rol cumplen estas fotografías en la construcción de memoria y en la disputa por el relato sobre Gaza a nivel internacional?

“Estas fotografías cumplen un doble rol fundamental. Por un lado, servirán en el futuro como testimonios gráficos irrefutables cuando haya que juzgar los crímenes cometidos en los procesos de rendición de cuentas que se pongan en marcha a nivel internacional.

Por otro lado, son clave para construir la memoria compartida no solo de los gazatíes, sino también de los israelíes: ayudan a los palestinos a preservar la verdad del conflicto como base para cualquier proceso de sanación colectiva, y a los israelíes a hacer legible las violencias ejercidas, un paso indispensable para reconocer lo ocurrido y transitar hacia una convivencia pacífica”.

4. Las imágenes no solo muestran destrucción, sino también dignidad y vida en medio del colapso. ¿Cómo se equilibra, desde UNRWA, la necesidad de visibilizar la crisis humanitaria sin reducir a Gaza únicamente al dolor?

“Ya sea en contextos de conflicto o de paz, las personas asumimos múltiples roles. En Gaza, los palestinos son víctimas del conflicto, pero también son madres, padres, abuelos, maestras, doctoras, enfermeras, tíos, primos o recién casados.

La capacidad de resiliencia del ser humano es tan extraordinaria que reducir la identidad de las personas a uno solo de esos roles resulta injusto y desvirtúa su agencia y su capacidad para resistir situaciones de extrema adversidad.

Un buen ejemplo de esta capacidad de adaptación son los más de 11.000 trabajadores y trabajadoras de UNRWA en Gaza, personas refugiadas de Palestina que han demostrado un compromiso y una resiliencia ejemplares, a pesar de haber sufrido la ofensiva como el resto de la población gazatí.

Nuestra labor desde UNRWA es acompañar a quienes están atravesando grandes penurias, pero también facilitar que sean ellos mismos quienes cuenten su historia. Somos un vehículo para que, a través de sus voces y sus historias de vida y esperanza, el mundo recuerde que detrás de las cifras hay personas en toda su complejidad, con sus virtudes, defectos, tristezas y alegrías”.

5. España ha tenido un posicionamiento político relevante en el último tiempo respecto a Palestina, incluyendo el reconocimiento del Estado palestino en 2024. Desde su rol en UNRWA España, ¿cómo se traduce ese respaldo político en acciones concretas sobre el terreno?

“España no solo ha reconocido el Estado palestino, también ha aumentado su aportación económica a UNRWA en un momento muy complejo para la organización debido a que Estados Unidos, su principal donante, retiró su financiación a la Agencia.

Sin ir más lejos, en los últimos días el Gobierno español ha destinado casi un millón de euros para atender a mujeres y niños con discapacidad en Cisjordania.

Además, ha liderado una petición para que la UE rompa el Acuerdo de Asociación con Israel, dada su violación sistemática de los principios y valores europeos en materia de derechos humanos. Estos esfuerzos son positivos y pioneros, pero es imprescindible que toda la UE, junto con el resto del mundo, se movilicen con una posición política común que impacte de manera decisiva en las políticas de Israel sobre el territorio Palestino ocupado”.

6. Esta exposición se presenta en Chile, un país con una de las diásporas palestinas más grandes del mundo. ¿Qué relevancia tiene para ustedes que esta muestra circule fuera de Europa y dialogue con comunidades que tienen una relación histórica y emocional con Palestina?

“Las exposiciones, como toda expresión artística, son productos vivos: adquieren sentido y se transforman en diálogo con las personas y con los contextos en los que se presentan.

Esta muestra, cuya materia prima nace en Gaza, se difunde desde España y viaja por distintos países del mundo, es un buen ejemplo de ello.

Para nosotras es un orgullo que se presente ahora en Chile, por sus lazos históricos con Palestina, que han convertido a este país en el hogar de la mayor comunidad palestina fuera del mundo árabe, y por su firme compromiso y movilización frente a la ofensiva sobre Gaza.

Esperamos que, tanto en Chile como en otros países de América Latina donde se presentará, la muestra despierte debate y reconocimiento, y que la comunidad palestina la sienta verdaderamente como propia”.

7. Si tuviera que resumir el sentido más profundo de “Gaza, la mirada no silenciada”, ¿qué debería llevarse consigo una persona después de recorrer la exposición? ¿Qué responsabilidad deja en quien observa estas imágenes?

“La reacción fundamental que se espera lograr con esta exposición es que quien la visite sienta una profunda indignación moral que le impulse a alzar la voz y no olvidar al pueblo palestino en su sufrimiento.

Estas imágenes no son solo un testimonio visual, sino un llamamiento urgente a la acción: aunque como individuos no podemos tomar decisiones políticas directas, sí tenemos la responsabilidad de presionar a nuestros gobiernos, que son la expresión de la soberanía nacional, para que hagan todo lo necesario por poner fin a esta masacre, exigir un alto el fuego inmediato y garantizar justicia y protección para Gaza.

Además, a través de organizaciones como UNRWA todos podemos colaborar para llevar ayuda y tener un impacto real en la mejora de las condiciones de la población en Gaza”.

Más que una exposición, “Gaza, la mirada no silenciada” es una invitación a mirar de frente una realidad que muchas veces se intenta ocultar.

La muestra estará abierta hasta el 25 de abril en el Centro Cultural de España en Santiago, y luego continuará su recorrido en otros espacios de la ciudad:

  • 3 de mayo al 1 de junio: Museo Carabineros
  • Julio: Espacio Matta

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